lunes, 19 de mayo de 2014

El Scouting de Proveedores, Buen Compañero de Viaje para Comprar Fuera

Publicado por Alberto Alfonso

El scouting consiste, esencialmente, en realizar una búsqueda direccionada de proveedores que nos permita identificar y descubrir posibles alternativas válidas a nuestros suministradores actuales.

Según el informe “El ciclo completo del proveedor: el scouting de proveedores”, de BravoSolution, todo director o responsable de compras sabe que esta práctica es un elemento básico de la función de compras. En la coyuntura actual, el scouting es más necesario si cabe, ya sea por razones de fuerza mayor -porque proveedores de ciertos servicios o bienes desaparecen debido a la crisis- o porque el mercado ahora mismo es mucho más dinámico y, por tanto, inestable.

Las empresas deben estar adaptándose continuamente a los cambios que se producen en el mercado y estar siempre al corriente de lo que ocurre a su alrededor, ya sea cercano o más lejano. Saber qué empresas nuevas hay, así como cuáles tienen visos de que vayan a desaparecer, nos permitirá estar siempre preparados ante los cambios internos –estratégicos de la propia empresa– o externos –del mercado–.

Asimismo, hay que estar al tanto de nuevas opciones de proveedores que puedan ir surgiendo, lo que es factible incluso en la actual situación económica. Si no es cerca, igual hay que mirar un poco más lejos. Los países emergentes son un claro ejemplo de esto. Dichos mercados son un hervidero de nuevas empresas que pueden ser opciones válidas para empezar a suministrar parte o la totalidad de algún bien que necesitemos.

Un método que nos permite buscar ‘más allá’

Realizar un estudio de mercado periódico, al menos en aquellos suministros con cierta relevancia, es una metodología muy recomendable, que en ocasiones nos puede llevar a encontrarnos con gratas sorpresas. Por ejemplo, que algún suministro que creíamos monopolizado por uno o varios proveedores dispone de otras opciones válidas.

Ese es uno de los valores añadidos del scouting: el conocimiento de nuestro entorno, tanto el cercano como, si es posible, el lejano, el cual generalmente suele quedar de primeras descartado por el coste del transporte pero, que como hemos visto, en ocasiones nos puede deparar sorpresas.

Asimismo, el scouting no debe quedar reducido a una mera búsqueda y listado de empresas, en especial en aquellos suministros de más valor. Ya que se realiza el ejercicio, se debe aprovechar para obtener información de los potenciales proveedores que nos puedan ser de utilidad para evaluar la validez o no de los mismos con respecto a nuestras políticas y estrategias.

Cuanto mejor conozcamos la empresa, mejor idea nos haremos de la misma y con más certeza sabremos si realmente podremos confiar algún suministro o servicio a dicha empresa.

En el caso de suministro de bienes o servicios críticos para nosotros, el scouting lo podemos completar con visitas al proveedor para cerciorarnos de que lo vamos a dejar en buenas manos. De nuevo, esto cobra especial relevancia en los mercados emergentes, donde lo más aconsejable es disponer de asesores expertos locales.

 

No hay comentarios :

Publicar un comentario